Gimnasia recibirá este domingo a Independiente Rivadavia de Mendoza. Un equipo que tiene como principal figura a Sebastián Villa, un futbolista que jugará precisamente por la zona que al equipo de Fernando Zaniratto le está costando defender: la banda derecha.
Con una asistencia en siete partidos en esta temporada, el mapa de calor del colombiano marca que su zona de influencia es la izquierda del ataque. Y ahí entonces Zaniratto tendrá que neutralizarlo: el nuevo modelo de funcionamiento no tiene un complemento a lo que Manuel Panaro hace por la banda que cubre Pedro Silva Torrejón.

Con Nacho Fernández y Nico Barros Schelotto siendo de corte más ofensivo, para no duplicar la tarea de Augusto Max entonces el entrenador deberá buscarle la vuelta para que Alexis Steimbach no sufra el mano a mano en soledad. Con los riesgos que eso significa de que se generen situaciones de superioridad que lo compliquen.
Con un promedio de 3,7 pases que terminan en un remate directo por partido, un 50% de acierto en los centros, y 2,6 tiros cada 90’, Villa es un futbolista al que Gimnasia no debe observar como uno más. Está demostrando ser uno de los jugadores más peligrosos del torneo doméstico. Además, se hace cargo de la pelota parada, otro de los aspectos que al Lobo le está costando cuidar.
¿Cómo suplir esa carencia? Dependerá de Zaniratto. Pero el domingo tendrá una prueba de fuego táctica para que ese talento que buscará aguijonear como en tantos otros encuentros no termine haciéndole daño a un GELP que quiere ganar en casa.

